31 de julio de 2013 | By: Leonardo García.

Tribulaciones en otoño y un puente sobre las aguas

“Tú no tienes un rostro para darme
encontraste la trampa
después de la caída del cordero
Un abismo se levanta ante ti
un golpe de aguas más arriba
anunciará tu muerte"


Alejandro Ponce
(Manzanillo, 1974)



Tribulaciones en otoño y un puente

sobre las aguas


(José Lezama Lima)
para Manolo García V.
—escuchando a Simon & Garfunkel




Ya no serás sino la superficie turbulenta
donde ni siquiera advierto
las señales dejadas por el insomnio
No serás lo que por sospecha se oculta
en el trayecto tambaleante de mi existencia
Desde mí sólo intento conversar
hacia el otro lado de los riscos
y me responden con una gritería atroz
con un sobresalto
y un deseo huidizo que no sé esconder
En medio de las aguas congeladas o hirvientes*
yo te busco
Aquí pudiera parecernos más amable
pero soy el proscrito el condenado que atraviesa
noche a noche el trunco maderamen
los mansos tablones sucesivamente ordenados
para el paso de los reyes sin trono del domingo
jamás de jueves pasando al mediodía
cuando a lo lejos veo venir los camelleros
con su sed de vísceras
y su contrabando de vergüenza y piedras pulidas
Quisieras pero se hace inútil
Tú no tienes un rostro para darme
encontraste la trampa
después de la caída del cordero
Un abismo se levanta ante ti
un golpe de aguas más arriba
anunciará tu muerte
un abismo es la certeza de que alguien espera
Al otro lado entre el humo y las luces de neón
te están esperando
te llaman desde el hogar de la memoria
desde este lado de los riscos te llamo
eres el fragmento el silencio impedido
la gritería
A este vacío en la palabra pregunto:
¿Por qué no dejas pasar rumbo a ninguna parte
mi abandono?
Te he sobornado con la promesa
de que en tu noche
—no importan el cómo ni el cuándo
atravesará tus dominados senderos
acompañando al fantasma de un tal Mazzantini
el indecible escualo
(monstruo preferido de Lautréamont)
con las fauces abiertas
—no me culpes hasta que puedas descubrir
la silueta del marinero
grabada indeleble en las pupilas del pez
cuando emerge del animal
su lomo plateado entre la espuma—
Con promesas como estas te he sobornado
y también con una caravana de plañideras
camino al Gólgota
para acabar con la paciencia
de no sé qué velatorio
Yo compro tu libertad
te condeno a ser un puente en ese párpado
que resume desde los acantilados
los gritos de la noche
cual estruendo de escombros y música
cayendo imperturbable
sobre las arboladuras de mis navíos
Yo te compro con la agonía y el pánico
que es juntar dos orillas
y con el destino de tus sombras
—encajadas en el agua— más perversas.   



* José Lezama Lima



Nota:
Texto Extraído del libro "Las Calmas Aparentes".
Portada del libro:
Las Calmas Aparentes
30 de julio de 2013 | By: Leonardo García.

Ruinas

A mis amigos, que también conocen el
riesgo y las costosas melladuras.

Laffita


Ramón Elías Laffita
(Baracoa,1968)



RUINAS




1

La penumbra viene herida por la sombra. Imperdonable sonido
en el que todo se concentra, donde sólo la luz se vuelve
pantanosa. Detrás del bosque están sus ruinas y un castillo
situado. No creo merecer tanta muerte.
Después de todo los escombros son parte de la sombra y de la
penumbra que cae como cuchillo sobre la noche.
Siento caer la lluvia. Siento el arenoso ruido del mar.
Hay una casi total oscuridad detrás de los candelabros encendidos.
Alguien me toma de la mano, pues ya la lámpara del cuerpo
no son los ojos.


2

La noche está quieta.
El mar está quieto.
Entre silencio y silencio toda la sal del mundo.


3

Sobre la casa el sol, la niebla. Sobre la piel las quemaduras.
No hay fuego peor. Ni llama que alce más claridad. Sobre la
Casa un imperio. Y sobre la piel una prisión a la que estaremos
por siempre condenados.




Nota:
Texto extraído del libro "Contaminados por la sombra"
del poeta Cubano Ramón Elías Laffita.

Portada del libro:
 "Contaminados por la sombra"
21 de mayo de 2013 | By: Leonardo García.

Óscar Hahn

“No hay nada que ver o tocar excepto lava y ceniza
Monté en mi caballo y atravesé las arenas de Somalia
Ahora me encuentro en Harar la ciudad prohibida”


Óscar Hahn
(Chile, 1938)




Arte de Morir
(1977)


El Viviente


Allí estaba el viviente, dando vueltas
la rueda del molino.
Sangre, sudor y lágrimas brotaban
de los sacos de harina.
Y negros sacerdotes con canastos
llenos de pan salieron, y volvieron
con monedas de plata, y entonaron
los cánticos gloriosos.
Y el hombre tristemente los miraba
desde lo Alto de las aspas de cruz,
mientras el sol, violentamente rojo,
quemaba los trigales.




Anotaciones en el diario de Rimbaud


I. África, 1880 - 1891

He llegado hasta aquí navegando por el Mar Rojo
después de darle muerte al indeseable

Tenía 20 años y era una de las vírgenes locas

Adén es el cráter de un volcán apagado
sin una brizna de pasto sin una gota de agua

No hay nada que ver o tocar excepto lava y ceniza

Monté en mi caballo y atravesé las arenas de Somalia
Ahora me encuentro en Harar la ciudad prohibida

Le llevé rifles y municiones al rey de Soa
pero no me pagó lo convenido el muy cabrón

Me han brotado várices en la pierna
Me duelen mucho y no me dejan dormir

Mientras me afeitaba frente al espejo
vi que el indeseable estaba detrás de mí
con el pelo teñido y las cejas depiladas

Me di vuelta de golpe pero no había nadie

En el desierto los espejismos se burlan de nosotros
Yo me burlo de los espejismos

Me dicen que la pierna se ha gangrenado
que tengo mucha fiebre que debo salir de aquí

Los nativos hicieron una litera de lona
y me cargaron los 300 kilómetros
que separan las montañas de Harar y el puerto de Zeila



II. Hospital de Marsella 1891



Vuelvo a mi país después de 16 años de ausencia
Parezco un esqueleto y la gente se asusta de mí

Las mujeres cuidan a los feroces inválidos
que retornan de lugares tórridos

Hoy me amputaron la pierna derecha

La vida es un horror interminable
No sé para qué nos empeñamos en seguir viviendo

El Esposo Infernal se me apareció en un sueño
Tenía un rosario entre los dedos

Tres horas más tarde Dios fue negado
y sus 98 heridas empezaron a sangrar

He tratado de caminar con muletas
pero no he podido avanzar ni un centímetro

Yo que atravesé montañas y desiertos
ríos y mares ciudades y reinos
y a quien llamaban el suelas de viento

Los curas no quieren darme la comunión
Temen que me atragante con la carne de Cristo

Desde mi cama vi la silueta del indeseable

Venía caminando con la pierna que me cortaron
y traía un barco de papel en la mano

Tú estás muerto le dije furioso
Y él dijo: "Yo estoy vivo el muerto eres tú

Pondrás el barco de papel en ese charco de agua
y llegarás a donde nunca has llegado"


/ Óscar Hahn /

8 de mayo de 2013 | By: Leonardo García.

El Marqués de Sade

 “Nunca pintaré el crimen bajo otros colores
que los del infierno; quiero que se lo vea al desnudo,
que se le tema, que se le deteste, y no conozco otra forma
de lograrlo que mostrarlo con todo el horror que lo caracteriza"


El Marqués de Sade
(1740 - 1814)



Las 120 Jornadas
 de Sodoma

Primera Parte

- ¡Oh, joder, sí bribonzuela! -exclamó el libertino-. ¡Oh, joder sí que lo harás delante de mí, y lo que es peor, sobre mí! Y sacándose la verga, añadió: -Mira, éste es el instrumento que inundarás, tienes que mear encima.

Entonces, cogiéndome y colocándome entre dos sillas, con una pierna sobre una de ellas y lo más separadas que pudo, me dijo que me agachara. Cuando me tuvo en esta actitud, colocó un orinal debajo de mí, sentóse en un pequeño taburete a la altura del orinal, con su miembro en la mano y rozando mi coño. Una de sus manos sostenía mis caderas y con la otra se la meneaba, y como por esta postura mi boca se hallaba paralela a la suya, la besaba. 



- ¡Vamos, pequeña, mea! -me dijo-. Inunda ahora mi pito con ese bello licor cuya tibia salida tanto poder tiene sobre mis sentidos. ¡Mea corazón, mea y trata de inundar mi semen! Louis se animaba, se excitaba, era fácil ver que esta operación singular era la que mejor halagaba sus sentidos; el más dulce éxtasis vino a coronarlo en el momento en que las aguas con que había llenado mi estómago surgieron en abundancia, y llenamos, ambos a la vez, el mismo orinal, él de esperma y yo de orina.


Vamos, empecemos por ti! Lo que ves aquí -me dijo, poniéndome mi mano sobre el pubis-' se llama un coño, y he aquí lo que debes hacer para proporcionarte unos cosquilleos deliciosos. Hay que frotar ligeramente con un dedo esta pequeña elevación que sientes aquí Y que se llama el clítoris.

Y luego, haciéndome actuar:
-Es así, pequeña, mientras una de tus manos trabaja aquí, un dedo de la otra debe introducirse imperceptiblemente en esta deliciosa hendidura...

Y colocándome la mano:
-Eso es, si... ¡Y bien!, ¿no sientes nada? -continuó mientras hacía que ejecutase su lección.

-No, padre, se lo aseguro -contesté con inocencia.
- ¡Vaya! señorita, es que debes ser todavía demasiado joven, pero dentro de un par de años ya verás el placer que te causará esto.
- ¡Espere! -le dije-. Creo que siento algo.


Y frotaba tanto como podía en los lugares que me había dicho... Efectivamente, algunas leves titilaciones voluptuosas acababan de convencerme de que la receta no era una quimera, y el gran uso que hice después de este caritativo método ha acabado de convencerme más de una vez de la habilidad de mi maestro.



Toma -me dijo, haciéndome empuñar un instrumento tan monstruoso que mis dos pequeñas manos apenas podían rodearlo-, toma, hija mía, esto se llama un pito y este movimiento -continuó diciendo, al tiempo que hacía mover mi puño con rápidas sacudidas-, este movimiento se llama menear. Así, pues, en esos momentos, me estás meneando el pito. ¡Vamos, hija mía, vamos, menea con todas tus fuerzas! Cuanto más rápidos y fuertes sean tus movimientos, más apresurarás el instante de mi embriaguez. Pero fíjate en una cosa esencial -añadió, dirigiendo siempre mis sacudidas-, procura que la cabeza esté siempre descubierta. No la cubras nunca con esta piel que llamamos el prepucio; si el prepucio recubriera esta parte que llamamos el glande, todo mi placer desaparecería. ¡Vamos, pequeña -añadió mi maestro-, deja que yo haga contigo lo que tú haces conmigo.



Fin

/ MARQUÉS DE SADE /


1 de mayo de 2013 | By: Leonardo García.

Carolina Patiño

“Finalmente el río pisón los ahogó
entre gemidos y ruidosos orgasmos”


Carolina Patiño
Ecuador
(1987 - 2007)


Atrapada en las Costillas de Adán
Y Te Suicida
(2006 - 2008)


El Buen Comienzo


Adán apenas entendía que tenía qué hacer cuando Dios dijo:
“Sea una sola carne”. Él ya había tenido bastante trabajo
Poniéndole nombre a todo animal que veía, así que se recostó
en los verdes pastos y dejó a la varona remojar su barbilla en un
profundo y tierno beso de labios carnosos y saliva agridulce.
La espalda de Eva se arqueaba de tal forma que su boca
colonizaba la entrepierna de Adán. El placer de su compañero
fue tan intenso que en reciproca reacción decidió besarla a
la francesa, con grande dosis de mordidas. Finalmente el
río pisón los ahogó entre gemidos y ruidosos orgasmos.



Locura


Tu naturaleza perfecta
No pudo engañarme esta vez
estoy armada con mis manos tristes
gritarás al verme en este Manicomio
podrida en mí
sin salida, sin ti.



Muñeca de porcelana

a Carmen Váscones


Suenan infernales campanas de escuelas y yo entre Viva y
muerta me tambaleo. Mientras el reloj de arena rojo y mi
terrible aracnofobia creen que estoy rota, pues lo estoy; como
esa muñeca de porcelana a la que le arranqué los ojos.



Adiós

Tan cansada de estar aquí
con todo estos miedos sin infancia
me voy sin perdurar
sin lograr que voltees sobre mí
sin lograr que enciendas la luz
sin lograr que abras tus ojos
el dolor tan limpio no sostendrá tu mano
demasiados espejos
descuelgan tambores en mi funeral.



Nota:
Carolina Patiño, Escritora Ecuatoriana.
29 de abril de 2013 | By: Leonardo García.

Jamila Medina Ríos

“Puedo lamerte las pupilas
pastar temblando en la largueza de tu superficie
las migajas del vino que se ofrendó a los dioses”


Jamila Medina Ríos
Holguín - Cuba
(1981)



POR SI VAS A DARME DE COMER



Puedo comer de tu mano como un pájaro
inclinarme a beber —como un ciervo— en tus ojos...

Es en este acto de las visitaciones
cuando sacio mi hambre mi sed de clavicordios
—de palabras que son hacia ellas un símbolo
donde tengo que hurgar para encontrarte.

En ese solo de vida en que te espero
—con la lengua tendida hacia el milagro del vino
arqueándose en la hondura de los vasos rebosados
de trigo—
cabe todo el ritual del cachorro amamantado
de la boca entreabierta
que besa en la boca a la boca descorchada
y pacta el salmo de los fieles
que se echan al gaznate
la sangre y el cuerpo del hijo pródigo oloroso a levadura.
Puedo lamerte las pupilas
pastar temblando en la largueza de tu superficie
las migajas del vino que se ofrendó a los dioses

pero témele:
has de saber
que si me das de comer como al cisne como al ciervo
existen trampas agolpadas en los frutos
en los círculos iridiscentes del lago donde bebo
en el ansia con que regurgito una y otra vez el adentro
de tus párpados
para lamerlo despacio con mis mañas
con mis ritos de ave y bestia que puede huir
despavorida si te acercas
pero que deja intacta la planicie de tus aguas
y queda quieta en su fijeza:
haciéndole la venia a tu mano extendida.



Nota:
Vídeo bajado del portal Youtube.com

/ Jamila - Escritora Cubana /
23 de abril de 2013 | By: Leonardo García.

Reinaldo Arenas

“Les dejo pues como legado
todos mis terrores, pero también
la esperanza de que pronto Cuba será libre”.


Carta de despedida


Reinaldo Arenas
(1943 - 1990)
Diciembre 07 de 1990




Queridos amigos:


Debido al estado precario de mi salud y a la terrible depresión sentimental que siento al no poder seguir escribiendo y luchando por la libertad de Cuba, pongo fin a mi vida. En los últimos años, aunque me sentía muy enfermo, he podido terminar mi obra literaria, en la cual he trabajado por casi treinta años. Les dejo pues como legado todos mis terrores, pero también la esperanza de que pronto Cuba será libre. Me siento satisfecho con haber podido contribuir aunque modestamente al triunfo de esa libertad. Pongo fin a mi vida voluntariamente porque no puedo seguir trabajando, Ninguna de las personas que me rodean están comprometidas en esta decisión.

Solo hay un responsable; Fidel Castro. Los sufrimientos del exilio, las penas del destierro, la soledad y las enfermedades que haya podido contraer en el destierro seguramente no las hubiera sufrido de haber vivido libre en mi país.

Al pueblo cubano tanto en el exilio como en la Isla, los exhorto a que sigan luchando por la libertad. Mi mensaje no es un mensaje de derrota, sino de lucha y esperanza.

Cuba será libre. Yo ya lo soy.


Reinaldo Arenas
New York 
22 de abril de 2013 | By: Leonardo García.

Teresita Burgos Benavides

“¿Quién es el hombre que deslumbra la claridad
tras la voz de una campana y devela el estigma
que pudre los pasillos, los aires que transitan?”

Teresita Burgos Benavides



TERESITA BURGOS BENAVIDES


CASA DE SILENCIOS


¿Soy realmente yo quien traspone el umbral
de la PIEDRA intuitiva y recelosa,
la neblina que traspasa
el bronce de las puertas?
¿Soy esa sustancia hundida
en el soplo de una hoja
borrada junto a la FUENTE
por seres ensordecidos y cegados?
¿Seré acaso el AGUA
y no me reconozco?
¿Quién es el hombre
que DESLUMBRA LA CLARIDAD
tras la voz de una campana
y devela el estigma
que pudre los pasillos,
los aires que transitan?
Quizá ni siquiera existamos,
casa de silencios,
padecemos de transparencias
y vastas oscuridades.
A veces la LUZ cree acompañarnos
cuando se filtra en la mañana de los pinos
pero la LUZ tampoco sabe de nosotros
ni de sí misma.

Nadie podrá hallarte en la PIEDRA aparente
nadie me sabrá
parte abisal de tus cimientos.
La ciudad nos olvidará un día
de ruindades y de LLUVIA.
¿Quiénes son los que te confunden
con su SED de hallazgos,
por qué pactas con la LUNA
y los confundes?
Las casas siempre mienten
a los que imponen sus huellas
sin ser amados.

El silencio sólo entiende de encuentros
en lejanías insalvables.
¿Realmente alienta cierta LLAMA
en tu sien transida de noches
existirá una noche diferente
que rija el polvo?
Casa de silencios
no sé si eres tú
quien me ronda sin ser VISTA
cuando la LUNA vieja aparece,
pero creo escucharte susurrar en tu mundo
que me amas.



Teresita Burgos Benavides, (poeta Cubana).
7 de abril de 2013 | By: Leonardo García.

Liudmila Quincoses Clavelo

“Hay un atardecer que no se acaba nunca,
y rostros en la noche que no tienen vida”.


SOMBRA DEL CONDENADO

 Liudmila Quincoses Clavelo
(1975)



SOMBRA DEL CONDENADO


Yo soy quién te habla del otro lado del sendero
altivo caminante no me evites.
No cierres esos OJOS que el miedo ha de anularte
no dejes que se borren las huellas del dolor.
Hay un atardecer que no se acaba nunca,
y rostros en la noche que no tienen vida.
Yo siempre estoy contigo
no es el VIENTO quién mueve las ramas más distantes.
Escúchame, te llamo desde el sitio más solo,
te llamo sin mi voz.
Soy el paso del CIEGO hacia el abismo inmenso,
y el reo que en silencio se fuga hacia la MUERTE.
No creas que te acoso, esto no es agonía.
Agonía es no tenerte dormido ni despierto, si
distante a cada paso.
Haz un alto en tu absurdo camino
y susúrrame algo, una frase, una queja.
Yo soy tu voluntad
sin mí los cerros altos se toman imposibles.

Desde que sé tu nombre lo escribo sobre el AGUA,
porque de AGUA es tu cuerpo
y tus OJOS SON AGUA.

Ese SOL ya me anuncia que no has de regresar.
Noche tras noche te he librado de los grandes señores
que con faz tenebrosa tratan de separarnos.
El UNIVERSO ES SÓLO UN CÍRCULO,
UNA SUTIL SERPIENTE QUE SE MUERDE la cola.
Yo habría querido paz y no la tengo,
yo habría querido descansar y no hay reposo,
yo habría querido ser PIEDRA y soy sólo sombra
como tú has de serlo.
Pero tu belleza es tanta,
es tanta tu tristeza
que no puedo llevarte a lo oscuro conmigo.
En aquellos lugares donde las sombras
son sólo LUZ
siniestras imágenes de lo que fue tu rostro
viven en el AGUA.
El tiempo no existe,
son dos metales el ORO del día y el bronce de la noche;
impresos en una misma moneda
que no para de rodar, no se detiene.
Atraviesa laberintos, paisajes difíciles,
atraviesa mi alma atravesada ya
y no llega nunca.
En los días que aquí suelen llamarse noches
he reconocido tu voz
que en el silencio vibra, me condena.
Dame una mano tuya y líbrame del miedo.
Yo vivo en las sombras llévame a la LUZ,
a la intensa LUZ.
Han venido a buscarte los Siervos del Maldito.
Si en el último momento descubres mi presencia
sé que te habré salvado.


(De Poemas en el último sendero, Cuba)
2 de marzo de 2013 | By: Leonardo García.

Espacio Mínimo

He venido a ocultarme
en esta orilla que nombro
donde oscurece         el espectro…

Jorge Enrique Ross



La antología “Espacio Mínimo” Congrega nada menos que a 27 poetas cubanos. Algunos ya muy jóvenes, otros con larga trayectoria en las lides literaria. Cada autor expresa y logra esculpir mediante la palabra su axioma. Mientras otros llegan a elaborar magistralmente sus sofismas. Y como ya es lógico saber, de que cada creador logra seguir distintos caminos, pero con fines y propósitos que logran cruzarse; Para así tributarle a la vida o a la mismísima historia: Una estela de luz o de tiniebla. Como dijo ya el prologuista de esta obra: “Cada poeta escribe cuanto puede y lo eterniza en esa polarización de matices que registra su voz. Quienes se acerquen a las páginas de esta antología hallará, por una parte, a creadores con un estilo propio y preciso, ya que su obra ha tenido resonancia en los medios; y por otra a poetas que solo tendrán el balbuceo, algún atisbo de verso perdurable que el tiempo validará”.

La Antología “Espacio Mínimo” fue Ganadora del Concurso literario “Juan Francisco Manzano”, La Habana Vieja, (2008) que se otorga desde hace Veintisiete años. A continuación algunos textos extraídos de esta obra cubana.

Leonardo García


Espacio Mínimo II
Antología Poética
(2008)


“A mi madre siempre:
por su magisterio”.

Alberto Menéndez Enríquez
(Ciudad de la Habana, 1960)


El Juego de Vivir



En un espacio sin juguetes
se balancea el carrusel
que gira en contra del tiempo.
Los niños pierden sus manías de matarse
con la inocencia de un disparo.
El que muere disimula su cadáver
 y en el momento de la sobrevida
sorprende la muerte del otro,
porque los juegos entrañan
esa dosis de realismo
a prueba de resbalones.
Los niños después mueren de verás,
pero no pierden la inmortalidad
ganada entre risas.
Sólo la muerte es en serio.
Asistimos a un circo
a representar el drama
de nuestra propia existencia,
entre los aplausos que la ceguedad impone,
con la esperanza de un lugar
que no existe más allá del caos.



Oscar Palomo Martínez
(Colón, Matanzas, 1961)



Fiebre


A causa de qué crimen, de qué error
Merezco mi debilidad actual.

Arthur Rimbaud




Y me creyeron rey, rey deshabitado, sumergido en sí mismo
como duende que ahoga sus sueño bajo las blancas críticas de
tiempo. Creí ser rey de aquellos que no desatan sus fuerzas,
que parten a la nada y no encuentra el ojo del vicio, no saben
la línea que define el dorso de sus manos.
Donde estoy, no encuentro espacio frente a mí, no percibo,
no escucho, sólo veo cómo ondulas y navegas sin prisa. Qué
será de esta estatua que huele a lluvia, a polvo, a humus. Será
única o será la sombra de alguien que nunca se desprendió
de sí mismo.

Pienso que salgo de un túnel y pienso qué sería si él. Me
acostumbro a todo y a su vez no soporto todo. No sé donde
estoy, ni dónde ando, ni dónde me refuerzo, ni dónde busco
la luz. Me siento caer y caer y no caigo, permanezco oculto
en un mismo sitio, en una misma nube. Un sitio que ya no
es sitio sino la salida de mi sitio y la entrada de la salida. Así
giro sin girar, queriendo vivir o sobrevivir sobre otra cuerda,
sobre otra grieta, sobre otra fiebre.



Hubert Gil Cambra
(Ciudad de la Habana, 1963)




Hallazgo



Hallará el pez su arrecife
su porción de aire liquido
extraviado en la carnada
y el desfiladero.
Las huellas son de otros.
El pez no merece desmemoria
ni orfandad.
Tras el lento fragor de la asfixia
solo pacta con las mareas
olvida su tiempo en el sueño de la sal
y en su mítico temor al anzuelo.
El pez hallará su arrecife
pero nadie
absolutamente nadie
podrá con su obstinación.



Ramón Elías Laffita
(Baracoa, 1968)




 Matadero



Las reses cruzan la alambrada
con la indiferencia de quien sabe
que no va a morir.
El rancio olor de sus carnes
arrastran multitudes.
Cabizbaja andan las reses
distantes unas de otras.
No cabe duda
de que son los hombres
el límite preciso
entre ellas y el espacio que las reduce.



Víctor Osorio Medina
(Ciudad de la Habana, 1976)




Desconozco



Ese modo visceral de distenderme
contra el muro
toda especie de simulaciones y rituales.
Invoco los perros
en el rompecabezas del portal.
El portal miente.
Escupen y trepo las calles
el saliveo de ciertos pájaros
a la orilla de mar    me envuelve.

Desconozco las larvas.



Leonardo Sarría
(Ciudad de la Habana, 1977)




El Náufrago



De aquel buque imponente
sólo él fue elegido por las aguas
para el retorno.
Más tarde
se le permitirá narrar
la lealtad de su horror
o de sus dioses.
Agradecido bajo el océano
los muertos sienten pena del hombre
que en sueños continúa navegando.



Jorge Enrique Ross
(Ciudad de la Habana, 1983)




Habitable



He venido a ocultarme
en esta orilla que nombro
donde oscurece el espectro
de unas manos huérfanas.
Salmos del polvo
mapa sensorial donde aguarda las miradas.

Sobre esta humedad que convida
refracto la hendidura de tu cuerpo
algo queda en tu vientre:
efímero
arenoso
habitable.


********



Nota:
Autores de la Obra “Espacio Mínimo, por la editorial Extramuros, La Habana Vieja, (2008):

Manuela González de los Ríos, Modesto Caballero Ramos, Pedro Oscar Godínez, Luisa Oneida Landín Ramos, María Elena Sablón Ochoa, Alberto Figueras Vidal, Lázaro Zamora Jo, Alberto Menéndez Enríquez, Rolando Toledo Rosabal, Oscar Palomo Martínez, Hubert Gil Cambra, Pedro Lázaro Veloso, Eugenio Rodríguez, Odalys Interián Guerra, Ramón Elías Laffita, Luis Alfredo Vaillant Rebollar, Irasema Cruz Bolaños, María del Carmen Sanabria, Johannes Luis González Guevara, Víctor Osorio Medina, Maykel Peneque, Leonardo Sarria, Osmán avilés, Josué David Sánchez Coto, Jorge Enrique Ross, Yodalis Ruíz Llanes.
28 de febrero de 2013 | By: Leonardo García.

Tomás Alfaro Calatrava II

Yo te enseñaré a besar como los pinos
y te daré mis músicas hasta tocar tus ansias,
te diré de los ecos dorados de esta ausencia,
… y tu risa naciendo bajo el agua.



Foto exclusiva. El Tiempo-Anzoátegui
Tomás Alfaro Calatrava. Poeta Venezolano. Nacido en el Chaparro-Aragua de Barcelona- Municipio Mc Gregor, en el año de 1922-1953. Perteneció a la Generación del 40 y a los llamados “Poetas Universitarios”. Fue Coautor junto a Luis Pastori, de la letra del Himno de la Universidad Central de Venezuela. Entre sus obras más representativas figuran: Afortunado Náufrago, (1942); Octavillas de la Vigilia y la Melancolía, (1945); Décima de Amor y Muerte, (1954); Poemas, (1963). Tomás Alfaro calatrava, se autoproclamó como el “Poeta Inconcluso”, (y tuvo toda la razón, fue un poeta inconcluso en todo el buen sentido de la palabra). Sentía una gran admiración por el Poeta francés “Charles Baudelaire”. Apasionado por el Soneto, la décima y la Octavilla. Este último subgénero poco utilizado en su época, e incluso me atrevo a decir, hasta el día de hoy.


Tomás Alfaro Calatrava
(1922-1953)




Afortunado Náufrago
(1942)



Baudelaire



Huraño Baudelaire, clavel de barro,
estrambótica flor de piel salada
paradoja de azúcar inventada
por el humo sin fin de mi cigarro.

Amargo Baudelaire, piadoso tarro
de arcillosa substancia despiadada
hospedas una rosa endemoniada
en tú pecho sulfúrico y bizarro

Timonel de sangre huracanada
Flor de lis desmayada hacia la muerte
hacia el norte, hacia el sur, hacia la nada.

Arañada tu sombra, sangre inerte;
del nictálope gato, camarada
que en ceniciento aullido te convierte…


(del Álbum del poeta)



12



Al poeta Ramón del valle Laveaux,
difunto en la tierra.




Sentí en mi propio pecho llorar tus limoneros
y lloré con la brisa las ánforas vacías.
espinas dolorosas brotaron de la tierra
para zaherir tu grito de inquietante agonía.

Asonantes los crótalos de la tarde muriendo
aprendían tu nombre de enlutados paisajes.
indómitos corceles repicando sus cascos
pararon los relojes que marchan en mi sangre.

Tus palabras se hicieron mis palabras
y adiviné tus voces de lucero insondable.
Mariposas de azúcar libaron de tu muerte
las últimas corolas en tu pecho de alambre.

Alumbraban tus ojos de lamparilla errante
al magnífico vientre de tu verso de cobre,
mientras la ola herida del mar convaleciente
apagaba su risa de misterio salobre.



16




Esta tarde pesada, sin crepúsculos,
añoro tu presencia de fulgido velamen.
Yo quiero tus palabras y tus senos de azúcar
y tus manos pequeñas y tu risa de pájaro.

Yo te enseñaré a besar como los pinos
y te daré mis músicas hasta tocar tus ansias,
te diré de los ecos dorados de esta ausencia,
te diré dónde guardo mis palabras incautas.

Redondo de ternura como la luna llena,
quiero tu corazón en mi garganta
Quiero tus besos nacidos de los lirios
y tu risa naciendo bajo el agua.



Décimas de Amor y Muerte
(1945)



Décima para desagraviar al amor




Es aire y luz de paloma
su ágil paso de doncella
Cuando se quiebra en su huella
eréctil gajo de aroma.
Ya no es ausente si asoma
su sangre a mi poesía,
pues si ayer se la tenía
oculta en el pensamiento,
hoy -desnuda como el viento-
¡bien puede llamarse Mía!...



Respuestas de Madre- Cielo



Llegando a ti, Madre mía,
presto cavaré la tierra
que en tus estratos encierra
tu muerte desde aquel día…
Más no es final ni sombría
ni inspira extraño pavor
aunque mueva mi dolor
la sensación de perderte
¡si es que tu muerte no es muerte
Sino tránsito de amor!



***


Oigo tu voz, madre mía,
tu voz –de sueño pastora-
Artemisa cazadora
con rifle de juglaría.
Mata mi melancolía
Con bala azul y certera.
Pero que muera y no muera,
pues siempre nos llega tarde
la muerte, en macabro alarde,
de furiosa calavera… 



Portada:  Afortunado Naufrago
Tomás Alfaro Calatrava
Fondo editorial del Caribe.
Nota:
Los textos fueron extraídos de la Antología “Afortunado Naufrago”, del Fondo editorial del Caribe. Anzoátegui - Venezuela. La Imagen Mostrada en el Blog "La triple sombra" sobre el poeta Venezolano Tomás Alfaro Calatrava, son de las pocas y hasta me atrevo a decir; de las únicas que circulan en la Web. "Primicia para Vuestro Blog".