12 de agosto de 2012 | By: Leonardo García.

Charles Baudelaire


Charles Pierre Baudelaire escritor, poeta, ensayista, traductor y crítico de arte. Nació en parís-Francia el 9 de abril de 1821. Entre sus obras más destacadas figuran: Los paraísos artificiales; el vino y el Hachís; las flores del mal; La Fanfarlo. Entre otros textos publicados por el autor.



Las Flores del Mal



Poema Añadido en la segunda edición Póstuma
 de las flores del mal
(1886)


Epígrafe para un libro condenado

Traducción: Pedro Provencio


Lector apacible y bucólico,
Ingenuo y sobrio hombre de bien,
suelta ese libro saturnino,
orgiástico y melancólico.

Si no has estudiado retórica
Con Satán, el astuto decano,
¡Suéltalo! No lo comprenderías en absoluto,
O creerías que estoy histérico.

Pero sí, sin dejarse seducir,
Tu vista sabe hundirse en los abismos,
Léeme, para aprender a quererme;

Alma inquieta que padeces
Y vas buscando tu paraíso,
¡apiádate de mí!... ¡si no, yo te maldigo!


El perro y el frasco

Traducción: Rodolfo Alonso

“- Mi querido perro, mi buen perro, mi querido perrito,
Acércate y ven a respirar un excelente perfume comprado
en la mejor perfumería de la ciudad”.

Y el perro, agitando la cola, lo que es, creo, entre esos
pobres seres, el signo correspondiente a la risa y la sonrisa,
se aproxima y posa curiosamente su nariz húmeda sobre
el frasco destapado; después, reculando de improviso con
espanto, ladra contra mí, a manera de reproche.

“- ¡ah! Miserable perro, si te hubiera ofrecido un paquete
de excrementos, lo hubieras olfateado con delicia y quizás
devorado. Así, tú mismo, compañero de mi triste vida, te
pareces al público, a quien nunca hay que ofrecer delicados
perfumes que lo exasperan, sino inmundicias
cuidadosamente elegidas”.


Payasadas

Traducción: Pedro Provencio


Una taberna Juguetona

En el camino de Bruselas a Uccle


Como se pirra por los esqueletos
y los símbolos odiosos
para salpimentar los placeres
(¡aunque sean simples tortillas!)

¡viejo faraón, Oh Monsele!
ante este rótulo inesperado,
he pensado en usted: con vistas
al cementerio. Cafetín.



Nota:
Los textos fueron extraídos de los siguientes libros: Antología esencial de Charles Baudelaire, de la colección “Poesía del mundo” de la editorial El perro y la Rana-Venezuela; y del libro “las Flores de Mal”, de la editorial Edaf. A continuación un Texto poético del francés...

7 de agosto de 2012 | By: Leonardo García.

Oscar Wilde


“Sólo los superficiales se conocen a sí mismos”.

Oscar Fingal O'Flahertie Wills Wilde Escritor, dramaturgo y poeta. Nació el 16 de octubre de 1854 en Dublín-Irlanda en el seno de una familia Burguesa, y estudió en el colegio de la trinidad y en la Universidad de Oxford. Entre sus obras más destacadas figuran: “El Retrato de Dorian Gray; De Profundi; La Importancia de Llamarse Ernesto; el Crimen de Lord Arthur Savile; El Abanico de Lady Windermere; y La Balada de la Cárcel de Reading.

La Casa del Juicio


Y el silencio reinaba en la Casa del Juicio, y el hombre compadeció desnudo ante Dios.
Y Dios abrió el libro de la vida del Hombre.
Y dijo Dios al Hombre:
-Tu vida ha sido mala, y has mostrado crueldad con aquellos que necesitaban socorro; y con aquellos que carecían de ayuda fuiste cruel y duro de corazón. Los pobres te llamaban y no los escuchabas, y tus oídos estaban tapados para el llanto de mis afligidos. De la herencia de los huérfanos te apoderabas, y le echabas los zorros a los viñedos de tus vecinos. Te adueñabas del Pan de los niños y se lo dabas a comer a los perros, y a mis leprosos, habitantes de la ciénagas, que vivían en paz y que me alababan, los obligaste a salir a los caminos, y sobre la tierra mía de la cual te hice, sangre inocente derramaste.
Y respondió el Hombre y dijo:
-Sí, precisamente eso hice.
Y abrió Dios el libro de la vida del Hombre de nuevo.

Y dijo Dios al Hombre:
-Tu vida ha sido mala, perseguiste la belleza que he exhibido, mas no buscaste el bien que escondí. Cubriste de imágenes las paredes de tu morada, y de la cama de tus aberraciones te levantabas al sonido de las flautas. Construiste siete altares para los pecados que he tolerado, y comiste de lo prohibido, y en la púrpura de tus atavíos bordaste los tres signos de la vergüenza. Tus ídolos no eran ni de oro ni de plata, que perduran, sino de carne, que perece. Y ungías los cabellos de tus ídolos con perfumes, y ponías granadas en sus manos; les teñías los pies con azafrán y desplegabas alfombras ante ellos; con antinomio les pintabas los parpados, y untabas sus cuerpos con mirra. Les hacías venías hasta casi rozar el suelo, y ponías sus tronos a plena luz del sol. Al sol le enseñabas tu vergüenza, y tu locura a la luna.
Y el Hombre respondió y dijo:
-Sí, precisamente eso hice.
Y abrió Dios por tercera vez el libro de la Vida del Hombre.
Y dijo Dios al Hombre:

-Mala ha sido tu vida, y con maldad has pagado el bien, y con fechorías la bondad. Heriste las manos que te alimentaron, y despreciaste los senos que te dieron de mamar. Quien a ti llegó con agua, se marchó sediento, y a los forajidos que te escondieron en sus carpas de noche los entregaste antes de rayar el alba. Al enemigo que te perdonó la vida le tendiste una celada, y al amigo que caminaba a tu lado lo vendiste por dinero, y a quienes se trajeron amor les pagaste siempre con lujuria.
Y respondió el Hombre y dijole:
-Sí, precisamente eso hice.
Y cerró Dios el libro de la Vida del Hombre y dijo:
-Te enviaré al infierno. Sí, precisamente al infierno te enviaré.
Y replico el hombre:
-No podéis hacer esto.
Y dijo Dios al Hombre:
-¿Por qué motivo y razón no puedo mandarte al infierno?
-Porque en el infierno he vivido siempre –contestó el Hombre.
Y reinó el silencio en la Casa del Juicio.
Y pasado un rato habló Dios y dijole al Hombre:

-Si no puedo mandarte al infierno, te enviaré al cielo si, precisamente al cielo te haré de mandar.
Y exclamó el Hombre:
-No podéis hacer esto.
Y dijo Dios al Hombre:
-¿Por qué motivo y razón no puedo mandarte al cielo?
-Porque jamás y en lugar alguno he sido capaz de imaginármelo –contestó el Hombre.
Y reinó el silencio en la Casa del Juicio.



El fantasma de Canterville y otros cuentos.
Oscar Wilde.
Colección: Cara y Cruz. Norma.
Nota:
Los textos fueron extraídos del Libro “El Fantasma de Canterville y Otros Cuentos del poeta y dramaturgo “Oscar Wilde” del Grupo Editorial “Norma”, Colección “Cara y Cruz”. A continuación la primera Parte del Vídeo sobre el Cuento titulado: "El príncipe Feliz" de Oscar Wilde. bajado del portal web Youtube.com. Espero que el Cuento sea de su agrado.

1 de agosto de 2012 | By: Leonardo García.

Charles Bukowski


Heinrich Karl Bukowski escritor y poeta, nació el 16 de agosto de 1920 en Andernach, Alemania, hijo de un soldado norteamericano y una joven alemana, llamada Katharina Fett. En 1923 llegaron a los ángeles, donde Bukowski creció y vivió toda su vida. Murió el 9 de marzo de 1994 en San Pedro California, a los 73 años de edad. Entre sus obras más destacas figuran: La senda del perdedor, Anagrama, (1990); Secuelas de una larguísima nota de rechazo; Erecciones, eyaculaciones, exhibiciones, Anagrama, (1978); La máquina de follar, Anagrama, (1978); El infierno es un lugar solitario, antología, Txalaparta, (1997).



El Infierno
es un lugar Solitario
(1997)



Cómo ser un gran escritor

Tienes que follar con muchas mujeres
bellas mujeres
y escribir unos pocos poemas de amor decentes

y no te preocupes por la edad
y/o los nuevos talentos.

Sólo bebe más cerveza más y más cerveza.

Y ve al hipódromo por lo menos una vez
a la semana

y gana
si es posible.

Aprender a ganar es difícil
cualquier idiota puede ser un buen perdedor.

Y no olvide tu Brahms
y tu Bach y tú
cerveza.

No te exijas.

Duerme hasta el mediodía.

Evita las tarjetas de crédito
o pagar cualquier cosa en término.

Acuérdate que no hay un pedazo de Culo
en este mundo que no valga más de 50 Dólares (en 1977)

y si tienes la capacidad de amar
ámate a ti mismo primero
pero siempre sé consciente de la posibilidad de
la total derrota.

Ya sea por buena o malas razones.
Un sabor temprano de la muerte no es necesariamente
una mala cosa.

Quédate fuera de las iglesias y los bares y los museos
y como la araña sé
paciente
el tiempo es la cruz de todos
más
el exilio
la derrota
la traición

Toda esa basura.

Quédate con la cerveza
la cerveza es continua sangre.

Una amante continua.

Agarra una buena máquina de escribir
y mientras los pasos van y vienen
más allá de tu ventana

Dale a esa cosa
dale duro

Haz de eso una pelea de peso pesado
haz como el toro en la primera embestida

Y recuerda a los perros viejos
que pelearon tan bien Hemingway, Celine, Dostoievski, Hamsun.

Sí crees que no se volvieron locos, en habitaciones minúsculas
como te está pasando a ti ahora
sin mujeres
sin comida
sin esperanza

entonces no estás listo
bebe más cerveza.
Hay tiempo.
y si no hay
está bien
igual.

El Infierno
es un lugar solitario.
Charles Bukowski.
Nota:
Los textos fueron extraídos de la antología “El infierno es un lugar solitario” de la editorial Txalaparta, (1997) .

26 de julio de 2012 | By: Leonardo García.

Gustavo Adolfo Bécquer


Gustavo Adolfo Bécquer escritor, pintor y poeta. Nacido en Sevilla–España el 17 de febrero de 1836. Entre sus obras más destacadas figuran: Historia de los templos de España, (1857); Cartas literarias a una mujer, (1860-1861); Cartas desde mi celda (1864); Libro de los gorriones, (1868); Obras completas (1871).







El Libro de los Gorriones
Rimas y Leyendas


La Creación
Poema Indio

I

Los aéreos picos del Himalaya se coronan de nieblas oscuras en cuyo seno hierve el rayo, y sobre las llanuras que se extienden a sus pies flotan nubes de ópalo, que derraman sobre las flores un rocío de perlas.
Sobre la onda pura del Ganges se mece la simbólica flor del loto, y en la ribera aguarda su víctima el cocodrilo, verde como las hojas de las plantas acuáticas, que lo esconden a los ojos del viajero.

En la selva del Indostán hay árboles gigantescos, cuyas ramas ofrecen un pabellón al cansado peregrino, y otros cuya sombra letal lo llevan desde el sueño a la muerte.
El amor es un caos de luz y de tinieblas: la mujer, una amalgama de perjurios y ternura; el hombre, un abismo de grandeza y pequeñez; la vida, en fin, puede compararse a una larga cadena con eslabones de hierro y oro.



LXXX

Flores tronchadas, marchitas hojas
Arrastra al viento;
en los espacios tristes gemidos
repite el eco.

Entre las tinieblas de lo pasado,
en las regiones del pensamiento,
gemidos tristes, marchitas galas
son mis recuerdos.



Nota:
Los textos fueron extraídos del libro “Rimas y Leyendas” de la editorial Edimat, de la colección “clásicos de la literatura, poesía”. a continuación un documental del poeta Gustavo Adolfo Bécquer realizado por History Channel Parte I, bajado de la página de Youtube.com. El resto del documental lo pueden seguir viendo por el portal youtube. Espero que el vídeo sea de su agrado.


23 de julio de 2012 | By: Leonardo García.

Alessandra Coronel



“…Pude haber estado ahí
Pero no    y tú continúas estando como una nota que nunca se cierra”

Alessandra Coronel nació en Carora, estado Lara, 1992. Estudia 2º años de Ciencias en la unidad educativa Pedro Camejo.  Integrante del programa liceísta de la Fundación Casa Nacional de las Letras Andrés Bello. Ha recibido los siguientes reconocimientos y premios en poesía: Letras Nacientes (Carora, 2003); primer lugar en el premio nacional de poesía Cheo Rodríguez (Carora años 2006, 2007 y 2008). Premio Regional de poesía Numa Rojas (Carora, 2009). Mención especial en el XII concurso nacional de poesía Liceísta de la Casa Andrés Bello (Caracas, 2009). Publicaciones de antologías: Niños poetas de Carora (2005). Poetas Venezolanas BCV Cultural (Caracas, 2009). “Jóvenes Poetas” separata de la Revista Cultural principia (Barquisimeto, 2009); Rosa Caribe, de la editorial La Mancha, (2012) Publicó artículos de prensa en el diario El Caroreño años 2008 y 2009 en Carora.



Textos poéticos
(Entre tunas)

“Quién asiste las intermitencias de las velas que encendiste”


***

En la frialdad de las finas gotas,
no hay lugares visibles
cuando escribo no hablo,
me encierro en una palabra
y la repito
repetidas formas de árboles abstractos
repetidas carnes viejas
de viejas que gritan
me asomé a ver la calle lavarse sola y sin alma
la lluvia corre sin fe
y entonces soy tan igual
que ni siquiera existo
repetidas palabras
de voces desconocidas
pierden sentido las letras inventadas
y en este caso…
una negativa.


***

Después que los astros dieron su paseo desigual
La fuerza vino
el cataclismo de luces
el naufragio de versos rotos.
No sé dé donde nació el último verso… no lo sé
un pañuelo
la tarde triste, cayendo a pedazos sobre las
montañas
como la nada, en los ojos vacíos
del perro muerto en la esquina.


***

Desvisto las heridas del camino
hay tunas y algún pájaro
al final vengo a ser los cardones
cuando no hay promesas de sequía
cuando el barranco intimida en la intemperie
y el sueño de los chivos
es recio e imposible
Reniega
el trabajo pesa sobre la piel
y el hambre se nota
en la luz del ojo cerrado
como parpadeantes esperas
en el naufragio seco, desvirtuando
polen y amarras
temblando en verde
temblando en sueños
ruido y partida
sólo quedan tunas
y flores amarillas en el camino.


Nota:
Los textos fueron extraídos del libro: “Entre tunas” de la colección: “Alta Voz”, de La Fundación Casa Nacional de las Letras Andrés Bello. 

Alessandra Coronel


6 de julio de 2012 | By: Leonardo García.

Arthur Rimbaud

El Gran Maldito

"…!Ah, eso! El reloj de la vida se acaba de detener. Ya no estoy en el mundo. La teología es seria, el infierno está seguramente abajo, y el cielo arriba. Éxtasis, pesadilla, sueño en un hilo de llamas”.

Abriendo esta décima tercera entrada del Blog, con una de las frases del Impecable Poeta Francés "Arthur Rimbaud". Cuya vida y obra poética fueron Meteórica y arrasadoras. con un impresionable dominio de lo que era la poesía y sus inexorables abismos.  Tanto así, que el autor dice: “Hubo primero un estudio. Yo escribía silencios, noches, tomaba notas de lo inexpresable. Domaba vértigos”.

Arthur Rimbaud poeta y narrador. nacido en Charleville-Mézières (Francia) el 20 de octubre de 1854. Se le considera por muchos como uno de los más grandes poetas en la historia de la poesía francesa y del mundo. Entre sus obras más destacadas figuran: Una temporada en el infierno, (1873); Las Iluminaciones, (1886) entre otros textos que fueron recogidos y publicados en su debido momento.


(1854-1891)

Textos Poéticos

El Espíritu

Traducción: Alberto Manzano

Eternas ondinas,
dividid el agua fina.
Venus, hermana del azur,
esparce la marea pura.

Judíos errantes de noruega,
habladme de la nieve.
Queridos exiliados antiguos,
habladme del mar.

Yo. -no, basta de esas bebidas puras
de esas flores de agua para vasos;
ni leyendas ni figuras
me calmarán la sed;

Coplero, tu ahijada
es mi sed tan loca
hidra íntima sin morros
que mina y desola.



Joven Matrimonio

Traducción: Alberto Manzano

La habitación está abierta al cielo azul-turquí;
no queda espacio: ¡cofres y arcones!
afuera el muro está lleno de aristoloquias
en las que vibran las encías de los diablillos.

¡Sin dudas son intrigas de genios
ese gasto y desórdenes vanos!
es la hada africana la que facilita
la mora, y las redecillas en los rincones.

Entran varios, madrinas descontentas
en palmos de luz en los armarios,
¡y se quedan! El matrimonio se ausenta
poco serios, y no ocurre nada.

El marido tiene al viento en su contra
durante su ausencia, aquí, todo el rato.
incluso los espíritus de las aguas, malhechores
entran a vagar por las esferas de la alcoba.

La noche, la amiga ¡oh! La luna de miel
conquistará sus sonrisas y llenará
con mil cintas de cobre el cielo.
después tendrán que ocuparse de la rata maligna.

-Si no llegara un fuego locuelo lívido,
como un tiro de fusil, tras las vísperas.
-¡oh espectros santos y blancos de Belén,
encantad primero el azul de su ventana!

27 de junio 1872


Los Sentados


Traducción: Alberto Manzano

Negros de lupias, picados de viruelas, los ojos cercados de anillos
verdes, sus dedos tumorosos crispados en sus fémures,
el sincipucio chapeado de hurañidades vagas
como afloraciones leprosas de viejos muros;

Han injertado en amores epilépticos
su fantástica osamenta en los grandes esqueletos negros
de su silla; sus pies de barrotes raquíticos
¡se entrelazan mañanas y tardes!

Esos viejos siempre han hecho trenza con sus asientos,
sintiendo los soles vivos percalizar su piel,
o los ojos en el cristal donde se marchitan las nieves,
temblando con el temblor doloroso del sapo.

Y los asientos tienen atenciones con ellos: culera oscura,
la paja cede a los ángulos de sus riñones;
el alma de los viejos soles se enciende, fajada
en esas trenzas de espigas en la que fermentaron los granos.

Y los sentados, rodillas a los dientes, verdes pianistas,
los diez dedos bajo su asiento con rumores de tambor,
se escuchan chapotear barcarolas tristes,
y sus cabezotas van en balanceos de amor.

¡Oh! ¡no les hagáis levantar! Es el naufragio…
emergen, gruñendo como gatos apaleados,
abriendo lentamente sus omoplatos, ¡oh rabia!
todos sus pantalones hinchados en sus riñones abotagados.

Y vosotros los escucháis, golpeando sus cabezas calvas
en los muros oscuros, chapeando y chapeando sus pies torcidos
¡y sus botones del traje son pupilas salvajes
que os clavan la mirada desde el fondo de los pasillos!

Además, tienen una mano invisible que mata:
en el ángulo, su mirada filtra ese veneno negro
que carga con la mirada sufrida de la perra apaleada,
y sudáis, apresados en su atroz embudo.
Sentados de nuevo, los puños ahogados en sucios puños,
piensa en los que le han hecho levantar
y, de la aurora a la noche, racimos de amígdalas
bajo sus mentones endebles se agitan hasta reventar.

Cuando el austero sueño ha bajado sus viseras,
sueñan sobre sus brazos de asientos fecundados,
verdaderos amorcitos de sillas en hilera
por las que grandes oficinas serán cercadas.

Flores de tintas arrojando polen en comas
los acunan, a lo largo de cálices acurrucados
tales como en el filo de los gladiolos el vuelo de libélulas
-y su miembro se excita en las barbas de las espigas.



(1943)

Corchero Borracho

Traducción: Alberto Manzano

Puerco
bebe:
Nácar
Ve:

Acre
Ley
Simón
¡cae!

Mujer
Cae,
Lomo

Sangra:
Gime,
¡clama!

A.R.


Joven tragón

Traducción: Alberto Manzano


Gorra
de muaré
picha
de marfil,

lavabo
muy negro
Paul atisba
El armario,

Proyecta
Lengüeta
Sobre cabeza,

Se apresta
Varilla,
Y diarrea.

A.R.


(1873)

Delirios II
Alquimia del Verbo


“Ahora estoy Maldito, tengo Horror de la patria”


Hambre


Versión I
Traducción: Nicolás Suescún


Ahora ya no me gustan
sino la tierra y las piedras,
mi almuerzo es siempre de aire,
de rocas, carbones y hierro.

Gire, hambres mías, pasten
hambres en el prado sonoro.
Atraigan el alegre veneno
de las enredaderas.

Cómanse los guijarros que rompemos,
las viejas piedras de las iglesias,
las lajas de los viejos diluvios,
panes sembrados en los grises valles.

Aullaba el lobo bajo las hojas
y escupía las bellas plumas
de su merienda de aves:
como él yo me consumo.

Las verduras, las frutas
sólo esperan las cosechas;
pero la araña del seto
no come sino violetas.

¡Que me duerma!  Que hierva
en los altares de salomón.
El caldo corre en la herrumbre
y se mezcla con el Cedrón.


Fiestas del Hambre

Versión II
Traducción: Alberto Manzano


Mi hambre, Ana, Ana
huye sobre tu asno.

Si tengo “gusto”, es apenas
por la tierra y las piedras.
¡Dinn! ¡dinn! ¡dinn! ¡dinn! Comamos el aire,
la roca, los carbones, el hierro.

Mis hambres, girad. Paced, hambres,
¡en el prado de los sonidos!
traed el alegre veneno
de las campanillas;

¡Comed
las piedras que un pobre rompe,
las viejas piedras de iglesia,
los guijarros, hilos de los diluvios,
panes tendidos en los valles grises!

Mis hambres, son los cabos del aire negro;
el azul sonoro;
-Es el estómago que me tira,
en la desgracia.

¡Sobre la piedra han aparecido las hojas
voy a los carros de fruto de bledos.
en el seno del surco recojo
la dulceta y la violeta.

Mi hambre, Ana, Ana
huye sobre tu asno.

Agosto 1872


(1886)

Marina
Traducción: Nicolás Suescún

Las carrozas de plata y de cobre.
Las proas de acero y plata
baten la espuma,
levantan las raíces de las zarzas.
Las corrientes de la landa,
y las huellas inmensas del reflujo
fluyen circularmente hacia el este,
hacia las columnas del bosque,
hacia los troncos del muelle,
cuyo ángulo golpean remolinos de luz.




Nota:
Los textos fueron extraídos de los libros: “Obras Escogidas” de la editorial: edicomunicación. S.A. de la colección Crisol. Y de la obra Arthur Rimbaud: Una temporada en el infierno, Iluminaciones y El barco ebrio, de la editorial alfaguara. a continuación un vídeo documental sobre el poeta, bajado de la página Youtube.com.



1 de julio de 2012 | By: Leonardo García.

José María Eguren


"Era el alba,
 cuando las gotas de sangre en el olmo
 exhalaban tristísima luz"


José María Eguren Poeta, fotógrafo y pintor. Nacido en Lima (Perú) el 7 de julio de 1874. Hijo de José María Eguren y Cáceda y Doña Eulalia Rodríguez Hercelles. En 1911 publica su primer libro titulado “Simbólicas”. En el año 1916 al llegar por primera vez a Lima, César Vallejo va a visitar a Eguren a Barranco. El 30 de marzo publica en Trujillo su entrevista con Eguren en el número 2 de la Revista La Semana. Entre sus Obras más destacas figuran: Simbólicas, (1911); La Canción de las figuras, (1916); Sombra, (1920); y Visiones de Enero. Entre otros textos que iré publicando en su debido tiempo.






José María Eguren

OBRA POÉTICA


A la memoria
de mi querido hermano
Jorge Luis Eguren




Simbólicas 1911



Era el alba,
cuando las gotas de sangre en el olmo
exhalaban tristísima luz.

Los amores
de la chinesca tarde fenecieron
nublados en la música azul.

Vagan rosas
ocultas en sueños blanquecinos,
señales de muriente dolor.

Y tus ojos
el fantasma de la noche olvidaron,
abiertos a la joven canción.

Es el alba;
hay una sangre bermeja en el olmo,
y un rencor doliente en el jardín.

Gime el bosque,
y en la bruma hay rostros desconocidos
que contemplan al árbol morir.


Y soñé, de un templete bajaban
dos dulces bellezas matinales;
y oí melancólicas hablaban
de las nobles dichas forestales.
Las vi en el blasón de la poterna
azulinas y casi borradas
despierto años después, la cisterna
las mecía medio retratadas.
Y al fin las divisé lastimosas
por los caminos y por las abras;
y hablaban las medias melodiosas;
pero no se oían sus palabras.
Así, su memoria me traía
las baladas de Mendelssonhn claras;
pero ni Beethoven poseía
la tristísima luz de esas caras.

Obra en acuarela de Eguren, titulada: "Fantasmagoría"
La Dama I

La dama I, vagarosa
en la niebla del lago,
canta las finas trovas.

Va en su góndola encantada
de papel a la misa
verde de la mañana.

Y en su ruta va cogiendo
las dormidas Umbelas
y los papiros muertos.

Los sueños rubios de aromas
despiertan blandamente
su sardana en las hojas

Y parte dulce, adormida
a la borrosa iglesia
de la luz amarilla.


Los Reyes rojos

Desde la aurora
combaten dos reyes rojos,
con lanza de oro.

Por verde bosque
y en los purpurinos cerros
vibra su ceño.

Falcones reyes
batallan en lejanías
de oro azulinas.

Por la luz cadmio,
airada se ven pequeñas
sus formas negras.

Viene la noche
y firmes combaten foscos
los reyes rojos.


Las Torres

Bruna lejanía…;
batallan las torres
presentando
siluetas enormes.

Áureas lejanías…;
las torres monarcas
se confunden
en sus iras llamas.

Roja lejanía…;
se hieren las torres;
purpurados
se oyen sus clamores.

Negras lejanías…;
horas cenicientas
se obscurecen
¡Ay, las torres muertas!


Syhna la blanca


De sangre celeste
syhna la blanca,
sueña triste
en la torre de ámbar.

Y sotas de copas
verdelistadas
un obscuro
vino le preparan.

Sueños azulean
la bruma laca;
mundos rojos
cierran la ventana.

El silencio cunde,
las elfas vagan;
huye luego
la mansión cerrada.


La Canción de las figuras 1916

La Niña de la lámpara azul

En el pasadizo nebuloso
cual mágico sueño de Estambul,
su perfil presenta destelloso
la niña de la lámpara azul.

Ágil y risueña se insinúa,
y su llama reductora brilla,
tiembla en su cabello la garúa
de la playa de la maravilla.

Con voz infantil y melodiosa
en fresco aroma de abedul,
habla de una vida milagrosa
la niña de la lámpara azul.

Con cálidos ojos de dulzura
y besos de amor matutino,
me ofrece la bella criatura
un mágico y celeste camino.

De encantación en un derroche,
hiende leda, vaporoso tul;
y me guía a través de la noche
la niña de la lámpara azul.


La Sangre

El mustio peregrino
vio en el monte una huella de sangre;
la sigue pensativo
en los recuerdos claros de su tarde.

El triste, paso a paso,
la ve en la ciudad dormida, blanca
junto a los cadalsos,
y a morir de ciegas atalayas.

El curvo peregrino
transita por bosque adorantes
y los reinos malditos;
y siempre mira las rojas señales.

Abrumado le mueven
tempestades y luna pontinas,
más, allí, transparentes
y dolorosas las huellas titilan.

Y salva estremecido
las región de las nieves sagradas;
no vislumbra al herido,
sólo las huellas que nunca se acaban.


Sombra.

La Muerta de Marfil


Contemplé, en la mañana,
la tumba de una niña;
en el sauce lloroso gemía tramontana,
desolando la amena, brilladora campiña.
Desde el túmulo frío, de verdes oquedades,
volaba el pensamiento
hacia la núbil áurea. Bella de otras edades,
ceñida de contento.
Al ver obscuras flores,
libélulas moradas junto a las losas abiertas,
pensé en el jardín claro, en el jardín de amores,
de la beldad despierta.
Como sombría nube, al ver la tumba rara,
de un fluvión mortecino en la arena y el hielo,
pensé en la rubia aurora de juventud que amara
la niña, flor de cielo.
Por el lloroso sauce, lilial música de ella,
modula el aura sola en el panteón de olvido.
murió canora y bella;
y están sus restos blancos
como el marfil pulido.

Obra poética "Motivos"
José María Eguren
Editorial Ayacucho


Nota: 
Los textos fueron extraídos de la antología poética "Motivos" de la colección clásica, Editorial Ayacucho, Venezuela. a continuación un documental sobre el poeta "José María Eguren".