6 de julio de 2012 | By: Leonardo García.

Arthur Rimbaud

El Gran Maldito

"…!Ah, eso! El reloj de la vida se acaba de detener. Ya no estoy en el mundo. La teología es seria, el infierno está seguramente abajo, y el cielo arriba. Éxtasis, pesadilla, sueño en un hilo de llamas”.

Abriendo esta décima tercera entrada del Blog, con una de las frases del Impecable Poeta Francés "Arthur Rimbaud". Cuya vida y obra poética fueron Meteórica y arrasadoras. con un impresionable dominio de lo que era la poesía y sus inexorables abismos.  Tanto así, que el autor dice: “Hubo primero un estudio. Yo escribía silencios, noches, tomaba notas de lo inexpresable. Domaba vértigos”.

Arthur Rimbaud poeta y narrador. nacido en Charleville-Mézières (Francia) el 20 de octubre de 1854. Se le considera por muchos como uno de los más grandes poetas en la historia de la poesía francesa y del mundo. Entre sus obras más destacadas figuran: Una temporada en el infierno, (1873); Las Iluminaciones, (1886) entre otros textos que fueron recogidos y publicados en su debido momento.


(1854-1891)

Textos Poéticos

El Espíritu

Traducción: Alberto Manzano

Eternas ondinas,
dividid el agua fina.
Venus, hermana del azur,
esparce la marea pura.

Judíos errantes de noruega,
habladme de la nieve.
Queridos exiliados antiguos,
habladme del mar.

Yo. -no, basta de esas bebidas puras
de esas flores de agua para vasos;
ni leyendas ni figuras
me calmarán la sed;

Coplero, tu ahijada
es mi sed tan loca
hidra íntima sin morros
que mina y desola.



Joven Matrimonio

Traducción: Alberto Manzano

La habitación está abierta al cielo azul-turquí;
no queda espacio: ¡cofres y arcones!
afuera el muro está lleno de aristoloquias
en las que vibran las encías de los diablillos.

¡Sin dudas son intrigas de genios
ese gasto y desórdenes vanos!
es la hada africana la que facilita
la mora, y las redecillas en los rincones.

Entran varios, madrinas descontentas
en palmos de luz en los armarios,
¡y se quedan! El matrimonio se ausenta
poco serios, y no ocurre nada.

El marido tiene al viento en su contra
durante su ausencia, aquí, todo el rato.
incluso los espíritus de las aguas, malhechores
entran a vagar por las esferas de la alcoba.

La noche, la amiga ¡oh! La luna de miel
conquistará sus sonrisas y llenará
con mil cintas de cobre el cielo.
después tendrán que ocuparse de la rata maligna.

-Si no llegara un fuego locuelo lívido,
como un tiro de fusil, tras las vísperas.
-¡oh espectros santos y blancos de Belén,
encantad primero el azul de su ventana!

27 de junio 1872


Los Sentados


Traducción: Alberto Manzano

Negros de lupias, picados de viruelas, los ojos cercados de anillos
verdes, sus dedos tumorosos crispados en sus fémures,
el sincipucio chapeado de hurañidades vagas
como afloraciones leprosas de viejos muros;

Han injertado en amores epilépticos
su fantástica osamenta en los grandes esqueletos negros
de su silla; sus pies de barrotes raquíticos
¡se entrelazan mañanas y tardes!

Esos viejos siempre han hecho trenza con sus asientos,
sintiendo los soles vivos percalizar su piel,
o los ojos en el cristal donde se marchitan las nieves,
temblando con el temblor doloroso del sapo.

Y los asientos tienen atenciones con ellos: culera oscura,
la paja cede a los ángulos de sus riñones;
el alma de los viejos soles se enciende, fajada
en esas trenzas de espigas en la que fermentaron los granos.

Y los sentados, rodillas a los dientes, verdes pianistas,
los diez dedos bajo su asiento con rumores de tambor,
se escuchan chapotear barcarolas tristes,
y sus cabezotas van en balanceos de amor.

¡Oh! ¡no les hagáis levantar! Es el naufragio…
emergen, gruñendo como gatos apaleados,
abriendo lentamente sus omoplatos, ¡oh rabia!
todos sus pantalones hinchados en sus riñones abotagados.

Y vosotros los escucháis, golpeando sus cabezas calvas
en los muros oscuros, chapeando y chapeando sus pies torcidos
¡y sus botones del traje son pupilas salvajes
que os clavan la mirada desde el fondo de los pasillos!

Además, tienen una mano invisible que mata:
en el ángulo, su mirada filtra ese veneno negro
que carga con la mirada sufrida de la perra apaleada,
y sudáis, apresados en su atroz embudo.
Sentados de nuevo, los puños ahogados en sucios puños,
piensa en los que le han hecho levantar
y, de la aurora a la noche, racimos de amígdalas
bajo sus mentones endebles se agitan hasta reventar.

Cuando el austero sueño ha bajado sus viseras,
sueñan sobre sus brazos de asientos fecundados,
verdaderos amorcitos de sillas en hilera
por las que grandes oficinas serán cercadas.

Flores de tintas arrojando polen en comas
los acunan, a lo largo de cálices acurrucados
tales como en el filo de los gladiolos el vuelo de libélulas
-y su miembro se excita en las barbas de las espigas.



(1943)

Corchero Borracho

Traducción: Alberto Manzano

Puerco
bebe:
Nácar
Ve:

Acre
Ley
Simón
¡cae!

Mujer
Cae,
Lomo

Sangra:
Gime,
¡clama!

A.R.


Joven tragón

Traducción: Alberto Manzano


Gorra
de muaré
picha
de marfil,

lavabo
muy negro
Paul atisba
El armario,

Proyecta
Lengüeta
Sobre cabeza,

Se apresta
Varilla,
Y diarrea.

A.R.


(1873)

Delirios II
Alquimia del Verbo


“Ahora estoy Maldito, tengo Horror de la patria”


Hambre


Versión I
Traducción: Nicolás Suescún


Ahora ya no me gustan
sino la tierra y las piedras,
mi almuerzo es siempre de aire,
de rocas, carbones y hierro.

Gire, hambres mías, pasten
hambres en el prado sonoro.
Atraigan el alegre veneno
de las enredaderas.

Cómanse los guijarros que rompemos,
las viejas piedras de las iglesias,
las lajas de los viejos diluvios,
panes sembrados en los grises valles.

Aullaba el lobo bajo las hojas
y escupía las bellas plumas
de su merienda de aves:
como él yo me consumo.

Las verduras, las frutas
sólo esperan las cosechas;
pero la araña del seto
no come sino violetas.

¡Que me duerma!  Que hierva
en los altares de salomón.
El caldo corre en la herrumbre
y se mezcla con el Cedrón.


Fiestas del Hambre

Versión II
Traducción: Alberto Manzano


Mi hambre, Ana, Ana
huye sobre tu asno.

Si tengo “gusto”, es apenas
por la tierra y las piedras.
¡Dinn! ¡dinn! ¡dinn! ¡dinn! Comamos el aire,
la roca, los carbones, el hierro.

Mis hambres, girad. Paced, hambres,
¡en el prado de los sonidos!
traed el alegre veneno
de las campanillas;

¡Comed
las piedras que un pobre rompe,
las viejas piedras de iglesia,
los guijarros, hilos de los diluvios,
panes tendidos en los valles grises!

Mis hambres, son los cabos del aire negro;
el azul sonoro;
-Es el estómago que me tira,
en la desgracia.

¡Sobre la piedra han aparecido las hojas
voy a los carros de fruto de bledos.
en el seno del surco recojo
la dulceta y la violeta.

Mi hambre, Ana, Ana
huye sobre tu asno.

Agosto 1872


(1886)

Marina
Traducción: Nicolás Suescún

Las carrozas de plata y de cobre.
Las proas de acero y plata
baten la espuma,
levantan las raíces de las zarzas.
Las corrientes de la landa,
y las huellas inmensas del reflujo
fluyen circularmente hacia el este,
hacia las columnas del bosque,
hacia los troncos del muelle,
cuyo ángulo golpean remolinos de luz.




Nota:
Los textos fueron extraídos de los libros: “Obras Escogidas” de la editorial: edicomunicación. S.A. de la colección Crisol. Y de la obra Arthur Rimbaud: Una temporada en el infierno, Iluminaciones y El barco ebrio, de la editorial alfaguara. a continuación un vídeo documental sobre el poeta, bajado de la página Youtube.com.



1 de julio de 2012 | By: Leonardo García.

José María Eguren


"Era el alba,
 cuando las gotas de sangre en el olmo
 exhalaban tristísima luz"


José María Eguren Poeta, fotógrafo y pintor. Nacido en Lima (Perú) el 7 de julio de 1874. Hijo de José María Eguren y Cáceda y Doña Eulalia Rodríguez Hercelles. En 1911 publica su primer libro titulado “Simbólicas”. En el año 1916 al llegar por primera vez a Lima, César Vallejo va a visitar a Eguren a Barranco. El 30 de marzo publica en Trujillo su entrevista con Eguren en el número 2 de la Revista La Semana. Entre sus Obras más destacas figuran: Simbólicas, (1911); La Canción de las figuras, (1916); Sombra, (1920); y Visiones de Enero. Entre otros textos que iré publicando en su debido tiempo.






José María Eguren

OBRA POÉTICA


A la memoria
de mi querido hermano
Jorge Luis Eguren




Simbólicas 1911



Era el alba,
cuando las gotas de sangre en el olmo
exhalaban tristísima luz.

Los amores
de la chinesca tarde fenecieron
nublados en la música azul.

Vagan rosas
ocultas en sueños blanquecinos,
señales de muriente dolor.

Y tus ojos
el fantasma de la noche olvidaron,
abiertos a la joven canción.

Es el alba;
hay una sangre bermeja en el olmo,
y un rencor doliente en el jardín.

Gime el bosque,
y en la bruma hay rostros desconocidos
que contemplan al árbol morir.


Y soñé, de un templete bajaban
dos dulces bellezas matinales;
y oí melancólicas hablaban
de las nobles dichas forestales.
Las vi en el blasón de la poterna
azulinas y casi borradas
despierto años después, la cisterna
las mecía medio retratadas.
Y al fin las divisé lastimosas
por los caminos y por las abras;
y hablaban las medias melodiosas;
pero no se oían sus palabras.
Así, su memoria me traía
las baladas de Mendelssonhn claras;
pero ni Beethoven poseía
la tristísima luz de esas caras.

Obra en acuarela de Eguren, titulada: "Fantasmagoría"
La Dama I

La dama I, vagarosa
en la niebla del lago,
canta las finas trovas.

Va en su góndola encantada
de papel a la misa
verde de la mañana.

Y en su ruta va cogiendo
las dormidas Umbelas
y los papiros muertos.

Los sueños rubios de aromas
despiertan blandamente
su sardana en las hojas

Y parte dulce, adormida
a la borrosa iglesia
de la luz amarilla.


Los Reyes rojos

Desde la aurora
combaten dos reyes rojos,
con lanza de oro.

Por verde bosque
y en los purpurinos cerros
vibra su ceño.

Falcones reyes
batallan en lejanías
de oro azulinas.

Por la luz cadmio,
airada se ven pequeñas
sus formas negras.

Viene la noche
y firmes combaten foscos
los reyes rojos.


Las Torres

Bruna lejanía…;
batallan las torres
presentando
siluetas enormes.

Áureas lejanías…;
las torres monarcas
se confunden
en sus iras llamas.

Roja lejanía…;
se hieren las torres;
purpurados
se oyen sus clamores.

Negras lejanías…;
horas cenicientas
se obscurecen
¡Ay, las torres muertas!


Syhna la blanca


De sangre celeste
syhna la blanca,
sueña triste
en la torre de ámbar.

Y sotas de copas
verdelistadas
un obscuro
vino le preparan.

Sueños azulean
la bruma laca;
mundos rojos
cierran la ventana.

El silencio cunde,
las elfas vagan;
huye luego
la mansión cerrada.


La Canción de las figuras 1916

La Niña de la lámpara azul

En el pasadizo nebuloso
cual mágico sueño de Estambul,
su perfil presenta destelloso
la niña de la lámpara azul.

Ágil y risueña se insinúa,
y su llama reductora brilla,
tiembla en su cabello la garúa
de la playa de la maravilla.

Con voz infantil y melodiosa
en fresco aroma de abedul,
habla de una vida milagrosa
la niña de la lámpara azul.

Con cálidos ojos de dulzura
y besos de amor matutino,
me ofrece la bella criatura
un mágico y celeste camino.

De encantación en un derroche,
hiende leda, vaporoso tul;
y me guía a través de la noche
la niña de la lámpara azul.


La Sangre

El mustio peregrino
vio en el monte una huella de sangre;
la sigue pensativo
en los recuerdos claros de su tarde.

El triste, paso a paso,
la ve en la ciudad dormida, blanca
junto a los cadalsos,
y a morir de ciegas atalayas.

El curvo peregrino
transita por bosque adorantes
y los reinos malditos;
y siempre mira las rojas señales.

Abrumado le mueven
tempestades y luna pontinas,
más, allí, transparentes
y dolorosas las huellas titilan.

Y salva estremecido
las región de las nieves sagradas;
no vislumbra al herido,
sólo las huellas que nunca se acaban.


Sombra.

La Muerta de Marfil


Contemplé, en la mañana,
la tumba de una niña;
en el sauce lloroso gemía tramontana,
desolando la amena, brilladora campiña.
Desde el túmulo frío, de verdes oquedades,
volaba el pensamiento
hacia la núbil áurea. Bella de otras edades,
ceñida de contento.
Al ver obscuras flores,
libélulas moradas junto a las losas abiertas,
pensé en el jardín claro, en el jardín de amores,
de la beldad despierta.
Como sombría nube, al ver la tumba rara,
de un fluvión mortecino en la arena y el hielo,
pensé en la rubia aurora de juventud que amara
la niña, flor de cielo.
Por el lloroso sauce, lilial música de ella,
modula el aura sola en el panteón de olvido.
murió canora y bella;
y están sus restos blancos
como el marfil pulido.

Obra poética "Motivos"
José María Eguren
Editorial Ayacucho


Nota: 
Los textos fueron extraídos de la antología poética "Motivos" de la colección clásica, Editorial Ayacucho, Venezuela. a continuación un documental sobre el poeta "José María Eguren".

18 de junio de 2012 | By: Leonardo García.

9no Festival Mundial de Poesía, Venezuela 2012


A través de la plataforma del libro y la lectura del Ministerio del poder popular para la cultura y la Casa Nacional de las letras Andrés Bello. desde este 17 hasta el 23 de junio en Caracas, comienza el 9no Festival Mundial de Poesía, Venezuela 2012. Y simultáneamente se expandirá a todos los Estados o Territorio Nacional de Venezuela. En esta oportunidad el homenajeado del festival recaerá en las Manos del escritor venezolano, poeta, fotógrafo, editor y activista cultural: “Enrique Hernández-D´ Jesús”, Ya que cada año, se ha de nombrar un homenajeado para seguir cumpliendo con la labor de exaltar la cultura venezolana que hasta ahora se ha venido forjando a pulso.

Esta vez, la frase o lema que llegarán a todo el territorio venezolano se desprenderá de la obra del escritor y poeta venezolano y también homenajeado Enrique Hernández-D´Jesús, la cual dice así: “El día que comenzó a nacer”


Los invitados internacionales para este 9no Festival Mundial de Poesía, Venezuela 2012, son:

Gabriel Impaglione (Argentina); Jessica Freudenthal (Bolivia); Wilmar Silva (Brasil); Paula Ilabaca (chile); William Ospina y Luis Ángel Parra (Colombia); Basilia Pastamatíu (cuba); Humberto Vinueza (Ecuador); Sonia Betancort y Jesús Munárriz (España); Paul Hoover (Estado Unidos); Michel Butor (Francia); Francisco Morales Santos (Guatemala); Gary Klang (Haití); Emilio Coco (Italia); Mervyn Morris (Jamaica) Joumana Haddad (Libano); Minerva Margarita Villarreal (México); Juan Carlos Vilchez (Nicaragua); Conceiçao Saô Lima (Santo Tomé y Príncipe); Tamim Al-Bargthouti (Palestina); Roger Santiváñez (Perú); Luis Díaz (Puerto Rico); Ana Luisa Amaral (Portugal); y Roberto Appratto (Uruguay).

Y por Venezuela, nuestros poetas son:

Ana Carolina Saavedra (Amazonas); Carlos San Diego y Tarek William Saab (Anzoátegui); Magdalena García Busto (Apure); Mariozzi Carmona y Guillermo Cadrazco (Aragua); Xiomara Ortega (Barinas); Carmen Rodríguez Y Daniela Saidman (Bolívar); María Alejandra Rendón Infante, Vielsi Arias y Víctor Manuel Pinto (Carabobo); Yanuva León, José Javier Sánchez, Miriam Caldera Y Eddy Godoy (Caracas); Miriam González y Pedro Parayma (Cojedes); Luis Camilo Guevara (Delta Amacuro); Enrique Loyo Ordaz (Falcón); Carmen Hernández (Guárico); Jesús Enrique Barrios, María Auxiliadora Chirinos Y Ramón Querales (Lara); Hermes Vargas, Carlos César Rodríguez (Mérida); Antonio Trujillo (Miranda); Miguel Mendoza Barreto (Monagas); José Pérez (Nueva Esparta); Jesús Pérez Soto (Portuguesa); Esmeralda Torres (Sucre); Manuel Rojas (Táchira); Julio Borromé y Jorge Valero (Trujillo); Damaris González (Vargas); Rafael Garrido (Yaracuy) y Nicanor Cifuentes Gómez (Zulia).


Enrique Hernández-D’Jesús. Mérida-Venezuela, 1947. Poeta, fotógrafo, editor y activista cultural. Entre sus Obras publicadas se encuentran: Muerto de risa (1968); Mi abuelo primaveral y sudoroso (1974); Los últimos fabuladores (entrevistas y fotografías, 1977); Mi abuelo volvió del fuego (1980); La máscara (1980); Retrato en familia (Antología, 1988); Los poemas de Venus García (poesía y fotografías, 1988); Recurso del huésped (1988); Magicismos (1989); La tentación de la carne (1997); Gerbasi del trazo y la palabra (fotografía, 1999); La difícil claridad (1999); El amor y la palabra(fotografías, Bogotá, 2000); El tigre invisible (Bogotá, 2005); Vestuario (2006);Los poemas de Venus García y Recurso del huésped (Monte Ávila Editores, 2006); Piel de gacela (Serbia, 2007); La Sagrada Familia (Antología 1968 – 2000, Editorial El perro y la rana); Nuevo vestuario (Monte Ávila Editores, 2011) y Bolívar, fábula de fabuladores (entrevistas y fotografías, CNE, 2012).



Enrique Hernández-D’Jesús.


Lo puedo dejar en la poética


Unido a un extraño presagio, los límites
me llevan a la inconsciencia, y me apodero de un
rostro que aparece oculto
que es abominable, enfermo, despreciable
y se estremece en la memoria, arrebatándome la calma

Llego a confundir la belleza con el oficio y la costumbre
Mi naturaleza logra destruir lo que amo
Es un círculo
Me arrastra Me observa y Me delata

Presumo ser un ángel Me transformo
picoteo la inocencia
Retorcido señalado por la tempestad
Me persigo y no me abandono
Es la lujuria imposible
lo sórdido de la navegación
Una fatiga de combates
¡Tengo que recoger los trozos de la imagen!


Venus aparece con su plato de frutas

Y así comienza la gran fiesta con Baco
La invitación es siempre la misma
debajo del puente
La belleza deja el lugar de la noche
y el sol complica el día
parezco siempre ausente
sin energía en la morada
Y si mi Baco no le ha dado uso práctico a la vida
es porque se ha equivocado. Pero muy útil serán
estos consejos, este juego de amor, estas modificaciones
del tiempo, estos rompimientos, este ejercicio mudo
Por el pudor no he podido derraparme aún más
He dado lugar a las palabras y las cosas
He asistido al recuerdo y al pensamiento
Me he rodeado de interrogaciones
Prendida de lo humano
Precipitada
Juguetona
Levantando ruido con mis zapatos
abriendo puertas cerradas y prohibidas
Así quedo con mi tela de juicio
Cuando salgo rescato los objetos abandonados
y sigo contestándome la eterna pregunta
de abandonar
y dejar solo a mi Baco en el patio
Me reúno con mis amigas
y lo llamo de nuevo
Le hago señas con mis ojos
Yo necesito la rienda suelta
y siento el plato de ensalada de frutas
como se confunde en nuestras pieles
La patilla comienza acariciándome los senos
el melón la espalda
el cambur se introduce en mi sexo
la mandarina me baña el cabello
Y yo le doy la manzana negada a Baco
para que se quede tranquilo.

Nota:
Vídeo bajado del sitio web: youtube.com, del Poeta y fotógrafo Enrique Hernández-D´Jesús..


17 de junio de 2012 | By: Leonardo García.

Historia: Festival Mundial de Poesía Vzla



En el año 2004 se crea el primer Festival Mundial de poesía de Venezuela en su 1era edición. Para aquel entonces, el Ministro del Poder Popular para la Cultura (Farruco Sesto) fundó y presidio el festival conjuntamente con los escritores: Miguel Márquez y William Osuna y otros compañeros que colaboraron, lo cuales fueron: los Hermanos colombianos, Organizadores del ya consolidado Festival Internacional de Poesía de Medellín. Y desde ese momento se ha continuado la importante labor de llevar a cabo a todos los estados de Venezuela el  festival mundial de Poesía.


A continuación se indicará a modo cronológico los distintos festivales de poesía que se ha venido realizando en Venezuela, desde el año 2004 hasta la presente fecha. 




1er Festival Mundial de Poesía Venezuela 2004

1er. FMP 2004
CONAC

II Festival Mundial de Poesía Venezuela 2005

2do. FMP 2005
CONAC


III Festival Mundial de Poesía Venezuela 2006

3er. FMP 2006
CENAL 
Homenajeado:
 RAMÓN PALOMARES

IV Festival Mundial de Poesía Venezuela 2007

4to. FMP 2007
Casa Nacional de las Letras
Poeta Homenajeado:
ANA ENRIQUETA TERÁN

5to Festival Mundial de Poesía Venezuela 2008

5to. FMP 2008
Casa Nacional de las Letras
Poeta Homenajeado:
GUSTAVO PEREIRA

6to Festival Mundial de Poesía Venezuela 2009


6to. FMP 2009
Casa Nacional de las Letras
Poeta Homenajeado:
JUAN CALZADILLA

7mo Festival Mundial de Poesía Venezuela 2010


7mo. FMP 2010
Casa Nacional de las Letras
Poeta Homenajeado:
WILLIAM OSUNA

8vo Festival Mundial de Poesía Venezuela 2011

8vo. FMP 2011
Casa Nacional de las Letras
Poeta Homenajeado:
REYNALDO PÉREZ SÓ

9vo Festival Mundial de Poesía Venezuela 2012

9no. FMP 2012
Casa Nacional de las Letras
Escritor Homenajeado:
ENRIQUE HERNÁNDEZ D` JESÚS


Nota:
Este vídeo fue bajado de la Página Web: youtube.com. Con respecto al 9no Festival Mundial de Poesía, Venezuela,( 2012).

Antonia Palacio



"No te doblegues.
 Es alto el día. Alta la luz.
 No dejes que te roce el borde de la sombra".

Antonia Palacios nace en Caracas el 13 de mayo de 1904. Sus padres fueron: Andrés Palacio e Isabel Caspers. Antonia palacio nace cuando esta ciudad contaba apenas con menos de Cien mil habitantes, <<…Era una ciudad pequeña, poca desarrollada, la “Caracas de los Techos Rojos” como la llamó después Enrique Bernardo Núñez. En 1976 es la primera Mujer en obtener El Premio Nacional de Literatura. Y en el año 1982 obtiene el premio Municipal de Literatura. Sus Obras poéticas más destacadas fueron: Textos del Desalojo, 1973-1975; Hondo Temblor de lo Secreto, 1979-1980; Ese Oscuro Animal de la Noche, 1988.  Y una novela titulada: “Ana Isabel, una niña decente. Entre otros relatos.

Antonia Palacios


Textos del Desalojo

Poemas
(1973-1975)


Textos del Desalojo

Se llevarán todas mis pertenencias, todas las ofrendas. Las que llegaron alzadas en guirnaldas y gajos, las que caían prodigándose, las que quedaron en suspenso, las rezagadas para largas fatigas, las de formas aprendida, roce estable. Llegaran batallando por encima de las cosas, por encima de viejos tanteos, olvidados tanteos, rodando por tierra los destrozos, el ovillo apenas comenzando, la perla apenas engastada, llegarán feroces, llegarán con odio, llegarán con desprecio proclamando el vacío. Me irán despojando de todos: punto, gesto, voz. Aparecerán de pronto por entre círculos, ángulos y rectángulos, duras geometrías de líneas agónicas, infinitas paralelas sin posibles encuentros, volúmenes de sangres. Me irán despojando de todo, del aire, del reflejo, de la forma. La hora será cóncava, el cielo será cóncavo, la tierra abrirá su cráter cóncavo en la última ofrenda.


*****

Abre los espacios. Deja que resbale entre tus dedos la materia sin peso. Tiende el arco por encima de tus sueños. Detente ante el tiempo hendido. Recuerda tus lejanas irradiaciones, tú, la desmemoriada. Deja caer las redes sobre el mar en fuego. De entre los escombros surgirá el tributario. Vendrán a apagar la sed de tus desvelos. No te inclines, no. No te doblegues. Es alto el día. Alta la luz. No dejes que te roce el borde de la sombra.


Hondo temblor de lo secreto
Poemas
(1979-1980)


*****

Irse desbordando sin saberlo. Irse apagando en una luz que tiembla. Irse decantando casi disminuida en una delgadez de filo hiriente. Irse perdiendo en las ausencias, sin la piel, sin el roce, sin aliento. Irse quedando sin forma, sin presencia. Irse volviendo polvo lentamente, polvo soplando por el viento.


*****

Todavía quedan labios, ojos que miran las cosas. Quedan los brazos alzados en un intento de vuelo. Queda el sexo palpitante, húmedo todavía. Y este caer del roció en la secreta espesura de mi bosque ya desnudo.


Ese oscuro animal del sueño
Poemas
(1988)


*****

SON MUCHAS LAS PUERTA, muchas las hendijas, y no alcanzo a pasar. Me pliego sobre mí misma con mi primigenia infancia, me vuelvo flexible, delgada, impalpable, y no alcanzo a pasar. Me sumerjo en el espacio, y no alcanzo a pasar. Retrocedo, intento el otro sitio, oculta guarida. Rescato el aire que ya no es el mismo. Me vuelvo de espalda para no mirar. Retengo el aliento, mi tormentoso aliento, Mientras busco otra salida. Allí el sitio se hunde, un sitio sin orillas, casi lo toco, y no alcanzo a pasar. Un denso letargo va colmando mi cuerpo, presiento en lo lejano las láminas del cielo. Evoco el otro tiempo, el de los hondos desvelos y ese oscuro animal del sueño.


*****

Algún día la muerte me derribará. Vendrá callada sin brillo desparramando su ardor. Ni escucharé su paso. Me tomará desprevenida a caso a mitad del día o en el final de la noche. Nada sabré de su peso, de su desnudo deseo. Se acercará suavemente o con iracundo temblor. Con un anchuroso manto toda me envolverá. Quedaré prisionera sin sentir y sin soñar. Quedará atrás la vida, el palpitar de la sangre, los sabores y los gestos. Los cantos se apagarán. Me dejará sin ojos para mirarte, tendré las cuencas vacías y el soplo de mi respiro nunca más lo sentirás.

Ficciones y Aflicciones
Antonia Palacios
Editorial Ayacucho-Venezuela.


Nota:
los textos fueron extraídos de la Antología Titulada: "Ficciones y aflicciones" de la colección Clásica de la editorial Ayacucho-Venezuela.